Dreams are renewable. No matter what our age or condition, there are still untapped possibilities within us and new beauty waiting to be born.

-Dale Turner-

viernes, 11 de diciembre de 2009

Ella lo ama

Y él podrá esperar. No importa cúanto

jueves, 10 de diciembre de 2009

La espera en tiempos de primavera

Cada año revivo al finalizar el mes de abril, pués llega el momento en que el Araguaney amarillo el rojo Flamboyant y el Apamate rosa estallan en flor.

Hace tiempo quiso amarla como a una hermana y se dió cuenta que intentar hacerlo mataría el amor que por ella sentía.

Hace tiempo quiso matar ese amor pero hacerlo era como matarse a sí mismo.

Hace poco revivió en sus memorias la promesa hecha hace varias lunas, la del encuentro más alla del puente del arco iris. Donde la luna roja y la azul se volvian una sola.

La luna azul hoy está fría y se espera en ella la llegada de la primavera.

Puedes verla cada día desde su lejana ventana pero cuanto mueres por tocarla ¿Verdad?

No importa que su mirada este lejana a la tuya, pues saber que te ama es como la llegada de cada primavera.

Eres paciente y esperarás pues su roce, aunque con el tiempo pueda significar ya un amor no correspondido, esconde el aroma del nacimiento de las flores olvidadas.

Te has propuesto aguardar bajo el cielo de tu luna azul a que aparezca de nuevo el puente del arco iris y reunirte con ella en el lugar donde se han imaginado juntos desde que se conocieron.

Haces la promesa de ser su ángel guardián. Aunque debas conformarte eternamente con la mirada amorosa de ella desde su lejana ventana de la luna roja.

Sólo pídele que dibuje para ti un te amo en el cielo estival para hacer más dulce la espera del tiempo de primavera

viernes, 4 de diciembre de 2009

Sobre la búsqueda de los raros

He estado ausente casi un mes, leyendo el comentario de mi post anterior mi amiga ojitos (digo amiga pero que confianzudo) me preguntó si no conozco un libro llamado "los raros" de Rubén Darío. Apenas leí ese comentario y me propuse la meta de no escribir nada más en este blog hasta encontrar ese libro. podría escribir un libro de todo lo que hice para ubicar ese, lo llamaría "Los raros, crónicas de la búsqueda del libro perdido" Si que me han pasado cosas por buscar ese libro y como lo prometido es deuda aqui estoy de nuevo...

Sin el libro... (risas)

Si pues así es la vida, no se si algún día lo encuentre (y no, comprarlo en amazon no cuenta) pero si la promesa se hiciera efectiva (la promesa que me hice a mi mismo) probablemente escribiria en mi blog a mediados del año siguiente.

Se supone que este sería el tema exclusivo de este post pero no es asi pues también quiero escribir algo sobre las máscaras o mejor dicho; esos pseudo yo que hacemos creer a los que nos rodean que somos.

Aún no se por qué me comporto de la manera en que lo hago, tan irracional e impulsiva. Una de las razones de la existencia de este blog es para mostrar esa parte de mi que pocos conocen y aunque sólo muestre un pedacito siempre me sirve de terapia, es extraño ¿Saben? Querer aparentar ser alguien que no eres para lograr que la gente no se fije en ti, y luego sentirte mal porque el objetivo siempre rebasa las espectativas. Pues nada ya en estas pocas líneas me he logrado sentir mejor así que ante todos seguiré siendo el tipo irracional, el que todo sabe calcular, el seguro, el patán, el fresco, el cómodo y el que no debe ser.

Y aqui ante tu recuerdo seguiré siendo, aunque sea sólo una pequeña parte: el amante, el poeta, el músico o el pintor. El que ha besado menos de los que todos suponen; el inseguro, el niño.

y aún así. El jardinero.

domingo, 8 de noviembre de 2009

JENOVICH

"Y porque nuestra razón nos aparta
violentamente del abismo, por eso nos acercamos
a él con más ímpetu."


E. A. Poe, El demonio de la perversidad

viernes, 6 de noviembre de 2009

Sobre las llamas gemelas y la historia de las 1000 grullas de papel

Blanca Wiethüchter, Boliviana, nació en La Paz en 1947 y murió en la misma ciudad en 2004. Egresó de la Facultad de Letras de la Universidad Mayor de San Andrés, en La Paz. Se licenció en Ciencias de la Educación y obtuvo una maestría en Literatura Latinoamericana en París. Fue también narradora, ensayista, historiadora y editora. Formó parte del grupo de poetas próximos a Jaime Sáenz. Desde hace varios meses buscaba un poema para el cuento que tendrá como título el mismo de este post. Hace 3 días estando en una conferencia sobre paisajismo descubrí en un viejo libro que llevaba conmigo los poemas de esta mujer y al leerlos y disfrutar de su belleza pude entender el significado que este cuento buscaba. Pondré uno de esos poemas, precisamente el que escogí para el cuento de la leyenda de las almas (o las llamas) gemelas. Antes de despedirme; muchas gracias Blanca. Donde quiera que te encuentres.


Aprendimos a caminar
con Ángel, con muerte
rigurosamente con júbilo,
al comprender que el alma
tan sólo nace cerca del fuego,
al comprender que el resplandor
del arco del cielo aflora
todas las noches-y sin tristeza
con sueños, con llaves
y melancólicas sentencias...
Al comprender que el amor
es nuestra alianza
la más perfecta.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Añoranza

Abre tu mirada jardinero! Para que el recuerdo de las rosas fragantes te llene de sentido!
Deja que tus huellas queden grabadas para siempre en el sendero que haces
desde tu casa a la mía!
Alegra con tu presencia el color de los nomeolvides y baña de gracia al lirio que amas.
En el jardín de mis sueños sólo percibo tu fragancia en el jazmín y la madreselva!
Te logro soñar despierta y miro contenta como los árboles te saludan en reverencia a tu paso.
Te he visto hablar con el Pino, el Apamate y la Ceiba. El majestuoso Samán y el humilde Ucaro negro.
He visto como sonríes cuando riegas a todas las orquídeas ocultas bajo la sombra del baniano y como vas dejando una huella de vida y frescor con la música de tu paso solitario.
Abre tu mirada jardinero! yo soy la flor desconocida que habita en el jardín de tus sueños, entre tu casa y la mía!

jueves, 29 de octubre de 2009

Magia

Cuando abrimos las puertas de la percepción vemos las cosas como realmente son...

Infinitas.

William Blake